
Infaustos los años en los que el pueblo Judío, por sí mismo llamado “el elegido de Dios”, emprendió una égida voluntaria a lo largo y ancho del vasto mundo. Raza sabia e instruida, han sido cuatro sus constantes principales: Unificación de raza sin mestizaje; creerse como únicos y legítimos herederos del Dios plasmado en el Antiguo Testamento; el crear voluntarios ghettos (y no al revés) que les apartaran de quienes ellos definen como razas inferiores; el enriquecimiento sólo para su comunidad.
Ello, con el tiempo fue creando un caldo de cultivo entre otras razas y religiones que desembocaron en la locura criminal Hitleriana y el tremendo holocausto por el que cualquier ser humano ha de sentir vergüenza.
Pero ello no les concede ninguna patente de corso para que, desde que muchos volvieran a sus tierras (no lo olvidemos: Palestina, y ganado en la ONU por un solo voto, el austríaco, contrario hasta entonces al regreso y al parecer comprado, en 1947), los habitantes palestinos que nunca abandonaron su país, vieron de forma irremediable que los viejos inquilinos judíos volvían a la casa abandonada, para, creyéndose con más legitimidad y derechos que los primeros y ayudados por los verdes dólares americanos, empezar una batalla primero por la tierra, luego por el suelo, luego por la expulsión de los legítimos moradores de religión musulmana y luego por el derramamiento de sangre.
Sigo sintiendo vergüenza por el holocausto pero, a fuer de sincero, los judíos hace ya tiempo que me dan mucho miedo, el cual se acrecienta cuando veo a los ultraortodoxos con sus sombreros negros, sus levitas negras, sus tirabuzones y sus gafas que se apartan del resto de los mortales cual si nosotros fuéramos apestados, así como cuando tengo acceso a tan sólo una parte (la oficial, no la mafiosa o invertida a través de sociedades interpuestas por intermediarios y fiduciarios) de la relación de sus inmensas fortunas en todo el orbe y la impunidad de sus crímenes contra población civil.
¿Será ésta la mecha de la indeseable 3ª guerra mundial que nos lleve sin remedio al libro final de la Biblia: El Apocalipsis? Entonces, una vez todos muertos, los Sionistas habrán ganado su lucha por la verdad, pero no quedará nadie para contarla.
JUAN-GABRIEL ESPINOSA GUARNERI


2 comentarios:
Viñeta sobre el holocausto palestino:
http://lagranhoguera.wordpress.com/2008/12/29/merry-christmas-palestina/
Me da mucho que pensar. En general discrepo bastante de lo que dice y tiene un claro trasfondo que no quiere reconocer.
Publicar un comentario en la entrada